
La senda
Empecé escribiendo. Durante años pensé que mi camino estaría más cerca de la ciencia que de la literatura y estuve a punto de encaminarme a las ciencias. Sin embargo, cuando llegó el momento de elegir, escogí el audiovisual.
Durante los doce años siguientes viví entre rodajes y eventos de publicidad, cine y videoclips. Fue una profesión apasionante y feroz, en la que aprendí a adaptarme a la incertidumbre y al cambio constante. Una caída y la lesión que provocó pusieron fin a esa etapa de forma abrupta. De un día para otro, el ritmo frenético al que estaba acostumbrada desapareció y me encontré obligada a detenerme. Aquella pausa, que al principio viví como una pérdida, terminó convirtiéndose en un espacio de descubrimiento. Dos cursos de escritura, relatos, poesía y el borrador de una novela.
Lo que parecía un paréntesis terminó siendo mi motor y mi núcleo. Desde entonces no he dejado de escribir. A veces pienso que todo lo anterior fue el camino necesario para llegar hasta aquí.



Cartas, para ti
Te mandaré curiosidades, alguna nueva idea, descubrimientos, anécdotas.
Estas cartas distraen, relajan y nos invitan a sumergirnos, durante un breve lapso de tiempo, en un mundo ajeno.
Tálamos
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Midnight to dawn
