Primer libro, primeros pasos
Tálamos

Una cronología poética.
Empecé a escribir con siete años y a los treinta y cinco reúno mi obra, en la que me redescubro y pinto los trazos de una historia que destila inocencia, tropiezos, superación, valor y cambio.

Detrás de las palabras

Un amigo me contó una anécdota que terminaba con una llamada telefónica y la frase: "El boxeador, boxea".
Hago caso a esa sentencia: la escritora, escribe.
Encontrarte y liberar la vocación no es fácil, tampoco lo es descubrir cuál es. Algunas personas la tienen clarísima, otras lo descubren dando tumbos. Mis derroteros a lo largo de los años me devolvían, una y otra vez, a la escritura, el único refugio en el que, pasara lo que pasara, siempre me sentía plena.

Cartas, para ti

Te mandaré curiosidades, alguna nueva idea, descubrimientos, anécdotas.
Estas cartas distraen, relajan y nos invitan a sumergirnos, durante un breve lapso de tiempo, en un mundo ajeno.